Ser o no ser, ésa es la cuestión.
y de tantas cosas que eres
puedo decir que eres tambien
adictiva como el café,
como el tabaco, como el
jamón serrano...
Un conjunto enorme de sentimientos
entretejidos verso a verso,
locura compartida,
un estado especial de vigilia
de espera y deseo embriago
por la ausesencia, por la no pertencia
¿acaso el deseo tiene dueño?
¿los sueños tienen dueños?
¿acaso el dolor, la tristeza
es racional?
¿Acaso los pasos han
de seguir siempre el mismo camino?
¿y los gritos, las palabras entre dientes,
las voces apagadas, el canje jondo,
no son dolor?