Mi soneto traduce mi alegría
por sentirte al alcance de mi mano
es un sensual placer casi pagano
y me siento cercana a la eufonía.
Es toda esta pasión y alferecía
que prodiga tu ser, aunque sea vano,
deseo que me pulsa y me arrellano
en un sueño febril que es mi agonía.
Estás cerca y tan lejos de mi piel
que con un solo roce yo tendría
vibraciones de excelsa resonancia.
No te puedo nombrar, sólo eres “él”,
presencia que traduce en armonía
este caos con sólo su fragancia.
29 de Enero de 2008.
Luciana Rubio.