Mi sangre rota
Mi amor, en ti ha quedado mi sangre rota,
imborrables días de saberte amada,
secreto llanto que se funde con el alba,
eterna lágrima que con el cielo se corta.
En las lindes de mi soledad tu alma brota,
mi sombra sonríe, se cree acompañada.
Si distancia es cosa medida y cifrada
¿Por qué te sufro cercana y remota?
Tu luz es ahora mi querida penumbra,
dejaste de encender mis ojos con tu vida,
mi corazón abandonaste a la bruma.
Y no evito que mi alma a la tuya pida
la caricia de un aire que te nombre
y así perpetuar el sangrar de mi voz dolida.
Iván Ortega