
Muñequita de carne, tan triste y tan bella.
Con los ojos llorosos que a vivir no se entregan:
sueña.
Muñequita de carne que perdida se encuentra
entre el mundo que el hombre le formó para ella.
No llores más, ruega.
Que el ancho camino donde todo se entrega
a vivir del placer
te espera.
Y cuando hayas llegado,
cuando en el te pierdas,
eleva tus ojos a la faz, inmensa,
de aquel que ha venido a curar la penay reza...
Muñequita de carne, tan dulce y enferma,
no abras tus ojos a la luz que entra.
No quieras el mundo ya que nada encuentras.
Más no dejes, nunca, de alabar a aquella.
que siendo más madre que mujer, es Reina.
Muñequita de carne, juvenil emblema
de un mundo que duda que se ahoga y sufre.
Ya que tienes alma,
ya que eres buena,
ya que tienes ojos que lloran anhelan:
ruega por nosotros,
ruega por la tierra,
ruega por el mundo, pequeña muñeca,
ya que aún te queda en la faz pureza.
por nosotros ruega.
Por los hombre ruega....