
Cree, la noche no está de espantos,
ni claveles.
Los aires cabalgan sobre nubes que callan
y el risueño clamor de la luna,
no espanta las brujas que difrazan sus danzas
con ideas desnudas de sentido y templanza.
Tu resplandeces subida al recuerdo de siempre
donde el rio acomete contra la luz del día,
al tenerla atrapada es sus aguas mansas
y quietas.
Recuerda niña mia, la de la falda añeja, como
cantan los dias sobre suertes ajenas
y sumerge el recuerdo a los vientos de pena
en lo muy profundo del hacer que los crea.
Recuerda...
Como traza la brisa sobre la inquieta roca
el amor que desliza su suerte sobre ella.
Amiga mia, amor de piedra, suave perfilarse
de aquello que quisieras y no lográs,
junta tu ser al mio, en este mundo loco
y asume tu canto en la vida que aflora
sobre la tierra virgen de sentidos y horas
Junta tu amor al mio
en la danza de hojas,
amor de piedra,
mi niña preciosa.