
Si me cobijo a la sombra de tus alas
y el frio del invierno se repite.
Si permanezco en la cima de montañas
y el fuego del dolor no se disipa.
Si oro en la noche, la tarde y la mañana
y el caliz del que bebo permanece
¿Dónde quieres que vaya?
¿Dónde quieres que quede?
Ruina soy del tiempo y del deseo
buscando la calma y la cordura.
Beso de la noche del alma oscurecida,
sin paz, sin amor y sin dulzura.