Quiero Creer
Quiero creer, que me recuerdas,
tan solo conversamos una vez,
y se encontraron nuestras miradas
como olvidar tus ojos de almendra,
tu risa que contagia, tu voz, tu esencia,
y tu pelo y tus labios y tu boca,
tus gestos, tu pena y tu ausencia
Quiero creer, que me recuerdas,
una tarde de viernes en crepúsculo,
con esa alegre mueca que anonada,
y la melancolía que cubres con un velo,
tu recuerdo que atormenta, me tortura
en mis noches de insomnio y de silicio
de dolor, de silencio, de negrura
Quiero creer, que me recuerdas,
aunque mi verdad sea una quimera,
a esa tarde fugaz, regreso diario
sigo oyendo tu risa y descubro tu franqueza
sin sarcasmo, ironías ni dobles caretas
pregunto a la noche, porque llegue tarde
mientras en la esquina perece tu sombra
Quiero creer, que me recuerdas,
cuando temprano caminas por mi calle
entre gritos y prisas de escolares,
buenosdias de vecinos y tañer de campanas
con tu mirada ausente, mustia, cristalina
y el garbo de tu paso que se impone,
acalla las aves e inhibe la flor de jacaranda
Quiero creer que me recuerdas,
en tres tragos de toronja, hielos y tequila
al hacer una promesa que no has cumplido
en la cena hasta hoy desestimada
y al ver flores marchitas por olvido,
cuando cruzas el puente viejo de piedra
entre cuentas de rosarios y buenas intenciones