De repente (melancolía)
De repente, vuelves,
como el agua que baja de la montaña
por los arroyos secos pedregosos
cuando paren las nubes en los cerros grises
que mañana serán verdes y azules
vuelves como suave eco agonizante
encajas tus fauces, dolor del alma
inesperado, punzante, amargo, escalofriante
De repente, vuelves,
regresas igual que el sol por las mañanas
aun en largas noches de diciembre
de tupido rocío y espesa neblina
irrumpe las tinieblas por la ranura del tejado
retornas al lugar donde quedo tu ombligo
entre gatos, abuelas, desengaños, mentiras
atrapado en la maraña del no olvido
De repente, vuelves,
como en enero las esperadas cabañuelas
presagiando lluvias, vientos, rayos, culebras
desnudas memorias, inicias leyendas,
atraes atardeceres, besos, golondrinas,
niños descalzos, remolinos de tierra,
historias de cabellos blancos y manos arrugadas
escondes amantes, descubres estrellas
De repente, vuelves,
lastimosa, lúgubre cual vía crucis en cuaresma
huérfana de compasión, anima en pena
entumecido vaivén de empalagosa anestesia
bendita añoranza que me hace estar vivo
y me aferra a ese borroso recuerdo de ventura
de olor a tierra mojada, pulque, calle empedrada
como hieres, como matas, dulce melancolía