Impregnado del aroma del deseo,
mariposas decorando las paredes,
en un sórdido motel te espero,
para sorprenderte con placeres,
que en tu palacio no puedo,
No hay límites aquí, si quieres.
Deja a la niña presumida,
hoy quiero que te desboques,
si esto no es lo que creías,
ahora llora, grita, corre,
que mientras desde la ventana miras,
Voy a gozarte esta noche.
Y para matarte escojo,
Amarte hasta que te agotes,
Mujer, que me tienes loco.