Alcanza mi rostro
Cubierto aún de niebla,
Arrójame, del crepuscular sueño que
Recibe a mi alma cuarteada,
"Inexistente en la memoria".
Como rescoldo de estrellas, crepita,
Incesantemente sobre la liviandad del
Aire que me eleva.
Muéstrame el camino de retorno
Inapagable luz del infinito.
¡Nómbrame, y hazme real
Oh cuerpo inmanifiesto!.
Mis manos esperan en la sombra
Brillar con intensidad y ser
Relámpagos claros que incandescentes
Emerjan de ésta utópica noche.