Porque una vez
fue escalofrío el azúcar de tu vientre,
enhebro cráteres
como aguijón del sentimiento o colmena
a cosechar
en el perfil larguísimo del muslo.....Huele
a diente
en la liturgia del cuello abandonado, sabiéndote a contraluz
del deslizarse el disfraz y, sólo piel,
tamiza las fronteras.
Reconozco
de súbito
el zarpazo cuneiforme tintado a fuego
en la sirga que ciñe mi cintura......Algoritmo
de música, tus manos, alberga
metáforas de brote
donde el concepto de ingle, hiende ebrio
los matices.......y, apuro
salvaje ese umbral
que descubre continentes.........Topografía
más allá de presentirte, cuando el rocío
amamanta sin tiento,
los mensajes.