jueves, 09 de febrero de 2012  
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En el jardín de la Casa de Pilatos
Último Mensaje 04-12-2006 06:14:12 por adm. 2 Respuestas.
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J. J. M. FerreiroUsuario OffLine Miembro Avanzado Miembro Avanzado Enviar Mensaje Privado Posts:61
--
02-12-2006 04:13:15  

Cuatro lunas hambrientas retumbaban
despeñándose rojas por las montes.
Agrandaba el jardín ante la sangre.
La umbría deliraba sed de tiempo
y la tarde expandía su demora.

Se glorificó el verde más errático
y fue polvo inmolado en los insectos.
Derramaban los muros en los llantos
amarguras disueltas en la fuente.
El catarro del grifo se hizo ronco,
los peces se atoraban en el agua.
El lúbrico marfil de las efigies
vaporizaba el sueño de la luz.
Los paseos trotados en la niebla
y telarañas sucias de horas canas
revestían caminos y banquillos.

En el moho de las horas que se vuelven
paja con los chillidos de los mirlos,
un ser afrodisíaco despertó
y extendió su designio, confundido
con los amarronados balbuceos
de parterres añosos en la escarcha.
Un benéfico augurio de palomas
envolvía la dulzura de sus pechos.
Sus piernas, en dos cuerpos taciturnos,
sutiles, presentían descarnadas.
Entre los muslos rubios mis dos manos.
Un cárdeno pudor ―febril urgencia―
subía su columna vertebral,
como un columpio roto con chiquillo
adentro, que se eleva disparado
esparciendo virutas en el cielo.
Todo el aire restante se partía
provocando extensiones de su cuerpo;
su yo sería más que el yo de ella,
con el yo de otros más: mármol divino,
pájaros detenidos, hojas muertas …
sería soledad con azotea
interior que aglutina tanta gente
como las espesuras tragan luz.
Una nevada de ámbar anegó
su vientre ―sensorial como la nube
exaltada de sexo cuando amó
bajo el Sol de Castilla ―años atrás.
Una angustia empedraba sus delicias
―cárdena y confundida cruz remota.

Tibias, prestas, sus manos minerales,
por el ópalo rosa de un nudillo,
se desencaja su alma ―como espada
se clava en la espesura del silencio;
en la matriz vacía del cristal,
que ―cual madre cabal― toda se colma
de manantiales lácteos: sustento
proteico en lo más hondo del instante.
              

 

LibertadUsuario OffLine Enviar Mensaje Privado Posts:147
--
02-12-2006 04:58:22  

Es usted hoy especialmente bienvenido

está en su casa

Libertad

Libertad
Alonso de MolinaUsuario OffLine Miembro Avanzado Miembro Avanzado Enviar Mensaje Privado Posts:50
--
04-12-2006 06:14:12  

sube, sube y sube el ritmo, trepidante de principio a fin

ese sustento proteico del cierre cierra el circulo de las cuatro lunas hambrientas

del primer verso

 

El arte, la poesia debe buscar nuevos caminos
para la entrega de nuevos mensajes;
solo si se tiene algo nuevo que decir
el poeta podrá trascender más allá de la palabra
y no habrá espacio ni tiempo que pueda poner
riendas a su mensaje

 

 

© Alonso de Molina
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