Lucía, soy yo
Lucía baila sola
Lucía llora por ser abrazada
Lucia fuma amapolas
Lucía canta
Lucía abre sus piernas
Y se masturba entre nubes y fantasías
Lucía va
Lucía viene
Lucía viaja
Lucía ríe
Te busqué entre todos los hombres
Tu deseo
ronda mis noches,
se introduce en mis sueños
y agita mi cuerpo
te busqué
entre todos los hombres,
caliente espuma,
tiemblo
de tocar el vacío
sobre sábanas quietas
¿Cuándo nuestras cuencas
juntas rebosarán sus aguas?
Por tu fuego corren mis aguas
Al despertar me gusta
que beses tú mis labios
bajo las sábanas
con suavidad te aproximas
y apartas el vello con delicadeza
en tanto con la punta de la lengua
abres mi camino,
me estremezco y chispa ahora es
mi sexo para avivar tus llamas.
Un dulce licor invade tu boca,
¡¡Por tu fuego corren mis aguas!!
Nosotros que fuimos bendecidos por lluvia de estrellas
Tu sabes de sensaciones.
En un solo día pasé del placer
al coma profundo del olvido
Y ahí quedé
con el alma pegada a tu memoria
a los bares y aceras de un día de verano
sin orgullo, sin comedia
Y otra vez
dispuesta a empezar la próxima estación,
el peor de los otoños, ahora que no estás
los violines se rasgan en chirriantes notas.
Y te olvido sin desprecio
Nosotros que fuimos bendecidos por lluvia de estrellas
Nosotros que pudiéramos haber sido allegro de verano
Apenas fuimos último suspiro en primavera
Te entrego exacta el ajuar de mis detalles
1
Desde la inclinada postura
en que desnudo fijas tus ojos
sobre las cuencas de mis garabatos
mis manos se estremecen
y cielos como vientos desbocados
colman todos los augurios
hoy, otra vez,
mis tallos
florecerán en tu esperma
2
En el momento del temblor
sus manos buscaban
por el laberinto de mis deseos,
mis hebras se prendían
mientras sus ríos
vertían sus aguas en mí
el estruendo llegó poco después
3
invierto las pupilas
al advertir tus jadeos entre mis labios
y te entrego exacta el ajuar de mis detalles
Mi cuerpo a veces tambien busca su propio silencio
No desembocan mis
no oigo el azul crujiente de mi cuerpo,
no se vierten otras fuentes en mi caudal...
tampoco en mi juicio descansa la calma
…mi cuerpo, a veces,
también busca su propio silencio
Mis hilos otra vez hacen su vestido
En tu aliento la música
como susurro prende mi fuego,
mi vestido se deshila
entre tus manos,
y mis aguas, contenidas
al borde de tu boca, se detienen gloriosas
Sal y agua,
azúcar y caramelo
Como cuando acaricio un sueño
mis hilos otra vez hacen su vestido
El estruendo llegó poco después
En el momento del temblor
sus manos buscaban
por el laberinto de mis deseos,
mis hebras se prendían
mientras sus ríos
vertían sus aguas en mí
el estruendo llegó poco después
Escupir los troncos de la tierra
Habitarme en ciudades,
despoblandome en tus pies,
llorar la risa diurna
del hedor de los peces;
derretir diez enredaderas,
vestir la insolvencia.
Escupir los troncos de la tierra
que tropieza en nuestros lloros.
Odio…
Digame, ¿Que fue usted, antes de ser mujer?
¿Era bonita y con la piel tersa y suave?
¿Tenía hombres y pendejos detrás de usted?
¿Sus manos lucian uñas de punta y pintaditas finas?
¿Sus ojos le brillaban a todas horas?
¿Y su pelo?, ¿Era largo y sedoso?
¿Le llamaban los hombros por telefono para invitarla a cenar?
¿Le escribian canciones de amor?
¿Le regalaban flores?
¿Sabia bailar y todo?
¡Seguro, seguro que si!
Antes de ser mujer, usted fué joven y bonita a que si!