Selección de Poemas
PASÓ LA VIDA
“¿Qué pasó con nuestro amor?”
Me preguntaste el día de tu cumpleaños.
Sentada frente a ti, te vi a los ojos,
Sin ocultar el tedio en mi semblante
Te respondí: “Pasó la vida…”
Pasó la vida y nos dejó marcados,
Plasmó sus huellas indelebles en el alma.
Pasó la vida y desgató el cariño,
La rutina se nos metió en la cama,
Nos puso trampas, nos quitó las máscaras.
El tiempo se acumuló entre sobras del desayuno,
Platos sucios y aniversarios sin sentido.
Se destiñó el sofá, se desgastó la alfombra
Y el presente devoró al futuro
Cual si fuese el Cronos mitológico.
Nos pasó la vida por encima
Arrollándonos con promesas y mentiras.
Pasó la vida y nos tatuó en la frente:
El amor no se destruye,
Sólo se transforma.
Nos pasó la vida sin vivirla toda.
La miré pasar desde mi ventana en un quinto piso
Y transcurrió el tiempo porque acumulamos
Ocho navidades, polvo en el sofá
Y fotos en los álbumes.
Hoy, sentada en esta vieja sala
Donde antaño hacíamos el amor
Y ahora sólo la televisión se enciende,
Sin mediar las lágrimas,
Te escribo esta nota como despedida:
“Me quedé con hambre de existencia.
Y antes de mimetizarme con la alfombra
O de arrepentirme por seguir un sueño,
Abriré la puerta y sin volver la vista
Buscaré a la vida y correré hacia ella…”
MÁS ALLÁ DE TI
Te amo aún y no sé hacer otra cosa.
Más allá de ti no hay existencia.
Más allá del límite de este aciago amor
Se extiende inexpugnable: La Nada.
Me perdí en ti sin ruta de regreso.
Forjé un mundo lleno de ti y de mí
Sin más población que nosotros
Y el inmenso amor que me juraste un día.
Soñé que nunca más despertaría a la vida,
Viví inmersa en tu esencia, en tu historia.
El aire que inhalaba a diario
Llevaba la fragancia agridulce de tu piel.
Escribí una historia de amor imaginaria:
Tú el protagonista, yo la única narradora
Que tejía, como una Parca mitológica,
El relato de amor jamás escrito por mortal alguno…
Pero absorta en dar amor a manos llenas,
Olvidé que en la realidad todo termina y,
No previendo el desenlace inevitable,
Me encontré sola en medio de la nada.
Hoy, sin final feliz, carente de toda esperanza,
Conservo este amor como un viejo tesoro.
Entre mis manos sucias y cansadas
Yacen los fragmentos de una historia de amor jamás contada.
AMOR FALAZ
Miénteme sin reparar en los daños
Que ocasione tu amor falaz
En mi alma destrozada.
Sé que te tienes que ir hoy,
Es un viaje sin retorno a mis brazos,
Un adiós que durará por siempre.
No intentes entenderme…
Toma mis manos y deja que acaricien
Las finas líneas que enmarcan tus ojos.
¡Pero miénteme hoy y hazme el amor!
Otra vez, como antes, como siempre,
Como si fuese aquella primera vez.
Deseo sentir tus dedos ágiles sobre mi piel,
Besar tu boca cálida, ardiente, apasionada
Y grabar tu aroma indeleble en mi memoria.
Ámame plenamente, sin promesas ni culpas.
Aunque lo creas un absurdo:
Quiero ser hoy lo que ya no seré mañana…
TE ESPERO
Te espero en el lugar de siempre.
El sol con su cálida presencia
Se ha esfumado.
Estoy sola,
Triste y sola,
Sola y en agonía.
Ven hoy.
Sólo un instante y bastará
Para expresarte sin palabras
Lo que tu amor me quema.
(Ven, que la luna
Quiere espiarnos de reojo.
Ven, para arrullarte con mis besos
Al ritmo de una sinfonía nocturna).
Deseo saciar mi hambre de caricias,
Y en un fúrico impulso apasionado,
Nuevamente
Ser amada.
Sin prisas.
Ven, te espero.
Sólo hoy.
Devuelve la poesía a mi alma
Y la cadencia de dos cuerpos
En excitante sincronía.
(Ven, que la luna
Ya se esconde avergonzada)
Ven, que mi amor es suficiente por los dos
Si es que tú lo has olvidado).
Te aguardaré hasta clarear el alba.
No cargues con promesas
O frases de rutina.
Tan sólo ven
Y ámame
Hasta la madrugada.
Sin premuras
O remordimientos,
Que el mañana aún no llega
Y el futuro en poco lo he estimado.
(Ven, que la luna
Tierna y nívea, me acompaña
Mientras languidezco y muero
En angustiosa e inquietante espera).
EL AMOR JUGÓ A LOS DADOS
El azar,
Un tiro de dados en el cosmos.
No lo buscaste tú,
No lo buscaba yo.
En un atajo de la vida
Coincidimos.
Heridos,
Con tristes recuerdos a cuestas.
Sin deseos de amar,
Sin tiempo de odiar.
En un descuido del destino
Coincidimos.
Tan solos,
Compartiendo un mismo dolor.
Por sepultar el pasado,
Por no buscar un futuro.
En la encrucijada del presente
Coincidimos.
Sin miedo,
Construimos nuestro amor
En total complicidad.
Sin alevosía o ventaja.
Quizás por probar fortuna
Coincidimos.
Sedientos,
Aún con fuerzas para amar.
Tú, entregándome caricias;
Yo, embriagándote con besos.
Aunque nada fue planeado
Coincidimos.
Sucedió,
Escribimos nuestra historia.
No lo buscaba yo,
No lo deseabas tú.
Tan sólo una broma fortuita
Y coincidimos.
ETERNAMENTE JUNTOS
Las estrellas danzan sobre mi cabeza
Y los pensamientos huyen en tropel.
Estoy a la orilla del mar
Respirando el aire de tu ausencia.
Todo sigue igual que hace tres años:
El muelle, el faro y la luna llena.
Incluso aquella promesa grabada
Sobre la madera de un barco abandonado:
“Eternamente juntos”,
Permanece muda, triste y fría
Como aquella noche invernal de fin de año.
Mis pies están cansados de caminar
Entre los cardos y abrojos de la soledad.
He llegado hasta aquí una vez más
Sólo para imaginar que estás conmigo,
Abrazándome en el muelle,
Bajo los rayos de la luna llena,
Escuchando de tus labios
Que estaríamos: “Eternamente juntos”.
¡Lo juraste! El mar fue nuestro testigo
Aquella noche invernal de fin de año.
Las nubes ensombrecen a la luna
Así como tu ausencia obscureció mi alma.
No hay manera de volver el tiempo
Ni hado que pueda cambiar nuestro destino.
Te has ido ¡Y no te espero!
Partiste para no volver jamás.
Las lágrimas resbalan por mi pecho
Y el viento que acaricia mis mejillas
Repite en un susurro: “Eternamente juntos”.
¡Lo sé, amor mío! ¡No lo he olvidado!
Hoy es noche invernal de fin de año…
La aurora está cerca, la noche se ha ido,
Debo regresar por el camino andado.
¡Pero volveré una y mil veces a este escenario!
En una noche invernal de fin de año.
SINFONÍA NOCTURNA
Sinfonía nocturna
Que adoleces de idioma inteligible.
Incoherente pareces a los hombres,
A mí, alucinación perversa.
Sinfonía nocturna,
Secretos antiquísimos esconde tu presencia.
De la razón humana das noticia
Y de lo sobrenatural nada me expresas.
Amantes misteriosos,
Negocios encubiertos,
Sueños inocentes
O espíritus sin dueño.
Amores desdichados.
Lamentos tenebrosos,
Secretos aún velados
E historias en exceso.
Sinfonía nocturna.
Al escuchar tu ritmo y melodía
Desato mi emotiva fantasía
Cual si fuese un cabello enardecido.
¿Cuánto escondes aún hoy
Que seductora y sugestivamente ocultas?
A unos, delicada y dulce te presentas.
A otros, desgracias y pesar les manifiestas.
Y aún si nuca revelases
Lo que en tu seno escondes,
Tu idioma indescifrable
Universal a mí me lo parece…