Todo acontece al calor del desierto: El vientre abierto de la noche y el aliento incendiado del verano. Permanece la inquieta calma de las dunas, donde el infinito se retuerce en polvo y la inestable risa de los días se atropella en agónica cordura, como queriendo vislumbrar, extraña, el último rincón para la tregua No supiste impedir, ni rehusar esa voz que murió al asomar… y como sacudir arena con las manos, tiernas tus alas, rotas, descendieron como oscuros instantes del recuerdo A todo esto: ¿Cuándo sucedió nuestro abrazo último antes de proclamarse el estallido? Entre las grietas crecen flores nuevas; la providencia, canto deformado, no siempre obtiene orillas vírgenes donde refugiarse Instantes, días impasibles, en que me siento cegada brizna, que no encuentra camino para salir huyendo al calor del desierto . (rev.12-12-07) .
Todo acontece al calor del desierto:
GRATO DISFRUTAR DE TUS VERSOS
BESOS
JEM WONG