A veces, tantas veces
no comprendo los signos
que acarician mis manos
con su verdad y amor
para entrar en la ausencia
de un corazón cerrado
que grita cuando calla;
ahora deshabitamos
prometidos rincones,
días a la deriva,
mientras nos habitamos
desconocidos, locos;
quizá porque tengamos miedo
de que el amor sea una quimera
y nuestros pasos yerren
meciéndose vacíos.
Entra tú en mí, entro yo en ti;
no busquemos razones
en hilaturas llanas
exijamos quebrados,
espinosos caminos,
que aunque abruptos nos llevan
despojados de sombras;
busca en mi corazón
el hilo que se rompe;
busco en tu corazón
la hebra que compone
Sin más deja caer ahora
una sonrisa tuya
y el mundo y la flor
embellecerán por siempre
Dedicado con todo mi amor
a PG, en respuesta a su
felicitación de Año Nuevo 2007
01/01/07