Se acaban las gaviotas.
Raudas las estantiguas
escriben en la arena
tu nombre maldecido
persignando sus frentes
con reliquias impías
Colores se entremezclan
desentendiendo auroras
auroras que se rompen
profanando alboradas
con anilinas pálidas.
Descreídas las olas
de esas otras orillas
me acogen en desgana
con aplausos vacíos
libando del destino
huellas y trazas nuevas
Y se presagian manchas
en las colores canos,
blanquecinos y pardos
se tornarán brillantes
y mi pellejo entonces no valdrá nada