SE MUERE EL AMOR
Es tu amor que se posa en mis praderas
y el alma que se agita incandescente,
atrapando el ocaso deferente
que se cuela discreto en primaveras.
Son máscaras, dominio, de quimeras,
variantes de la vida displicente,
parásitos del alma irreverente,
hechizos de tus ojos con ojeras.
Matices que se cuelan en la vida
dimitiendo labrados de infortunio,
mortales y nefastos; son rumores.
Destajan el dolor en la partida
y se llenan de angustia en plenilunio.
Se mueren sin licencia y sin temores.