“ESPINELAS”
de las poesías líricas de Alma Velázquez
¡Mira tú si he de apurarme!
¡ no mereces el favor!
¡ solo tienes de señor
lo que a mi pueda sobrarme,
y como puedes mirarme
de señor, no tengo nada!
soy mujer entusiasmada
de mujer solo sentirme,
y no pienso consumirme
por quien no merece nada!
¿Quieres verme para bajo
cuando me tienes arriba?
¡ como gastas tu saliva
siendo vil escupitajo!
si pagárasme a destajo
la sandéz de soportarte…
ni así vuelvo a acompañarte
triste ser de baja altura,
eres vil caricatura
de como quieres portarte!
Cuando miras mi estatura
no soportas el pavor,
¡y sobreviene un temblor
en tu pobre arquitectura!
¡ me llamas pobre criatura
porque pobre me mantienes;
pero es el miedo que tienes
de otorgarme mi valor,
porque no pagan mi honor,
ni tu grado, ni tus bienes!
¡Dices tenerme cariño
cuando me das vida de
,
mira bien… ni soy arcángel
ni tengo cara de niño!
¡si me vistieras de armiño
menos alcanzas mi paso…
si en tu terrible fracaso
ni te agobio ni te riño…
menos seré tu patiño
en tu papel de payaso!
Dices que he de arrepentirme
de mis actos… ¡no señor!
¡no se acaba mi valor
ni estoy pensando en rendirme!
¡ lucharé por redimirme
teniendo la frente altiva,
pues se donde el mal estriba…
no has podido perdonarme
que cuando quieres mirarme,
tienes que voltear arriba!
¡ soy el águila que mora
la cumbre de tus anhelos!
¡ vivo tocando los cielos!
¡ tu por alcanzarme lloras!
¡sé que a los cielos imploras
por el seso que te falta,
si mi cerebro resalta
de cualidades repleto,
voy a decirte el secreto…
llevo la frente muy alta!
Si el saberlo te ataranta
porque un gancho te conecta,
dado que la línea recta
tal parece que te espanta….
piensa que tu suerte es tanta,
que tu mísero destino
se topó con mi camino
para enseñarte el honor!
muy grande ha sido el favor
en tu vida de cretino!
¡No he de seguir adelante
por lo tanto me despido!
¡ los sabios, es bien sabido,
ignoran cualquier desplante!
si tu actitud humillante
quiere matar mi alegría…
aunque te afecte la hombría
te aseguro por mi honor,
que se requiere un SEÑOR,
¡ para que me llame “MIA”!