Tu sabes de sensaciones.
En un solo día pasé del placer
al coma profundo del olvido
Y ahí quedé
con el alma pegada a tu memoria
a los bares y aceras de un día de verano
sin orgullo, sin comedia
Y otra vez
dispuesta a empezar la próxima estación,
el peor de los otoños, ahora que no estás
los violines se rasgan en chirriantes notas.
Y te olvido sin desprecio
Nosotros que fuimos bendecidos por lluvia de estrellas
Nosotros que pudiéramos haber sido allegro de verano
Apenas fuimos último suspiro en primavera